Washington, D.C. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este martes al declarar que no descarta la posibilidad de expulsar del país al empresario Elon Musk, tras una serie de duras críticas del magnate sudafricano al proyecto de ley de presupuesto federal impulsado por el mandatario.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump respondió a preguntas de los periodistas sobre su relación con el fundador de Tesla y SpaceX, afirmando: “No lo sé. Tendremos que examinarlo”, en referencia a una posible deportación del multimillonario. “Quizás tengamos que imponerle DOGE a Elon. ¿Saben qué es DOGE? DOGE es el monstruo que podría tener que volver y devorar a Elon”, añadió en un tono ambiguo.
El distanciamiento entre ambos personajes ha escalado en las últimas semanas. Musk, quien fue el mayor donante individual de la campaña de Trump en las elecciones presidenciales de 2024, se ha convertido en un abierto crítico del nuevo presupuesto. Acusa a los republicanos de “traicionar la innovación” al recortar medidas de apoyo a los vehículos eléctricos y a las energías limpias.
El conflicto se agravó en junio, cuando Musk propuso la creación de una nueva formación política llamada “Partido América”, como respuesta a lo que considera un retroceso ambiental y tecnológico promovido por el actual gobierno.
Trump también apuntó a la Comisión de Eficacia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés), un organismo que estuvo bajo la dirección de Musk hasta mayo pasado. El presidente insinuó que la comisión podría investigar los subsidios recibidos por las empresas del empresario: “Podría perder mucho más que eso, se lo aseguro ahora mismo”, advirtió.
En su plataforma Truth Social, Trump continuó con sus ataques la noche del lunes, escribiendo: “Sin subsidios, Elon probablemente tendría que cerrar y regresar a Sudáfrica”.
Hasta el momento, Elon Musk no ha emitido una respuesta oficial a las declaraciones del presidente, aunque se espera que lo haga en las próximas horas a través de su cuenta en X (anteriormente Twitter).
El enfrentamiento público entre Trump y Musk marca un giro drástico en una relación que comenzó con promesas de innovación y colaboración, pero que ahora se ha tornado en una disputa de poder con posibles consecuencias políticas y económicas.
