La oposición ha querido aprovechar los casos en que personas con algún vínculo —real o remoto— con el Gobierno son solicitadas en extradición por Estados Unidos. El caso del esposo de una diputada oficialista ha sido el más reciente ejemplo. Sin embargo, se omite un detalle clave: la pareja está separada desde hace un tiempo.
Lo que tampoco se dice es que todas las extradiciones se producen por investigaciones conjuntas con las autoridades dominicanas, lo que demuestra cooperación, no complicidad.
Y ya que se habla de vínculos con el narcotráfico, convendría recordar cuántos exjefes de la DNCD durante los gobiernos del PLD y la Fuerza del Pueblo terminaron con la visa norteamericana cancelada. Si hacemos esa lista, muchos de los que hoy levantan el dedo acusador tendrían que bajarlo rápido.
