El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una advertencia de tono alarmante al asegurar que “esta noche podría morir toda una civilización” si Irán no accede a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de petróleo.
A través de un mensaje difundido en su red Truth Social, el mandatario expresó que, aunque no desea un desenlace catastrófico, considera que es un escenario “probable” ante la escalada de tensiones en la región. Trump fijó como plazo las 20:00 (hora de Washington) para que Teherán restablezca el tránsito marítimo, interrumpido en medio del conflicto que involucra a Estados Unidos e Israel.
En sus declaraciones, el gobernante afirmó que, tras lo que describió como un “cambio de régimen completo y total” en Irán, podrían surgir nuevas oportunidades políticas, aunque dejó claro que el desenlace inmediato es incierto y potencialmente decisivo para la historia global.
Como medida de presión, advirtió que, de no cumplirse el ultimátum, Estados Unidos ejecutaría ataques contra infraestructuras estratégicas iraníes, incluyendo puentes y centrales eléctricas.
Trump también acusó al gobierno iraní de décadas de “extorsión, corrupción y muerte”, en referencia al periodo desde la instauración de la República Islámica en 1979, y sostuvo que ese ciclo podría estar llegando a su fin.
El conflicto se intensifica tras más de un mes de ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que según reportes ha dejado miles de víctimas, incluyendo civiles, y ha impactado severamente la estructura política y militar del país.
Pese a la tensión, el mandatario estadounidense señaló recientemente que aún existe la posibilidad de un acuerdo, aunque insistió en que cualquier pacto deberá garantizar la libre circulación del petróleo por el estrecho de Ormuz, condición que considera innegociable.
El mundo permanece en expectativa ante el desenlace de este ultimátum, que podría marcar un punto de inflexión en la geopolítica internacional.
