Santo Domingo, RD – A finales de agosto, el empresario José Ángel Gómez Canaán, mejor conocido como Jochy Gómez, fue señalado por el Ministerio Público como el responsable de un acto de sabotaje que dejó fuera de servicio hasta 69 semáforos en el Distrito Nacional, provocando un caos en el tráfico y poniendo en riesgo la seguridad nacional.
Según la solicitud de orden de arresto, el conflicto comenzó con 14 semáforos fuera de servicio, cifra que escaló a 44 el 29 de agosto y alcanzó un total de 69. La situación fue calificada como un acto deliberado de sabotaje, en el que también están involucrados Carlos Peguero y Pedro Padovani. Ante esta grave crisis, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) organizó un equipo de técnicos, respaldados por personal militar, para abordar el problema y restablecer la normalidad en las vías del Gran Santo Domingo.
La tensión se intensificó durante una reunión entre Gómez y el director del INTRANT, Milton Morrison. Se reporta que la actitud amenazante de Gómez provocó la salida de Jorge Luis Polanco, quien también asistió a la reunión, lo que deterioró las relaciones entre él y el empresario.
Tras la reunión, el INTRANT decidió desconectar los nodos de comunicación de Transcore Latam, empresa vinculada a Gómez, que controlaba el sistema de semáforos. Esto permitió a los técnicos del INTRANT tomar control manual del sistema semafórico, el cual había sido diseñado exclusivamente por Transcore, y trabajar en su restablecimiento.
La intervención del INTRANT ha sido fundamental para controlar la crisis y garantizar la seguridad en las calles de la capital, mientras la situación legal de Jochy Gómez sigue en desarrollo, con implicaciones que podrían tener un impacto significativo en su carrera empresarial. Las autoridades continúan investigando el caso y han instado a la población a permanecer alerta ante posibles complicaciones en el tráfico.
