Por José Antonio González.
El próximo 24 de abril será una fecha importante para Los Alcarrizos, con la renovación de la presidencia en la Sala Capitular. Este proceso ha generado expectativas y debates, propios de una democracia activa. Sin embargo, es fundamental dejar claro que el Partido Revolucionario Moderno (PRM), como fuerza mayoritaria en dicho órgano, ya ha definido su posición de forma clara y firme.
La dirección del partido ha propuesto de manera oficial y unánime una plancha encabezada por Primitivo Núñez, conocido como Danny Grandes Ligas, para asumir la presidencia de la Sala. Esta decisión responde a principios de institucionalidad, disciplina y lealtad partidaria que rigen nuestras estructuras internas.
El PRM ha construido su fortaleza sobre la base de la unidad. En este contexto, el respeto a las decisiones colectivas no solo es un mandato orgánico, sino también una muestra de madurez política. La coherencia entre acciones y lineamientos institucionales garantiza estabilidad, credibilidad y gobernabilidad.
Es natural que existan opiniones diversas en cualquier organización política, pero es esencial que prevalezcan la responsabilidad, la unidad y el compromiso con el proyecto común. En la Sala Capitular, el PRM cuenta con ocho regidores: jóvenes valiosos, talentosos y con visión, representantes legítimos de una mayoría plural que refleja la riqueza democrática del partido.
Este escenario plantea dos preguntas clave:
1. Si los regidores del PRM no respaldan la línea trazada por el partido, ¿se interpreta que los líderes a quienes responden tampoco acatan las decisiones de la dirección?
2. ¿Qué mensaje se envía al municipio cuando algunos regidores, con la oportunidad de actuar con cohesión, se apartan del camino institucional que les ha permitido crecer políticamente?
Estas interrogantes no deben tomarse a la ligera. En política, las decisiones individuales, aunque válidas, deben evaluarse según su impacto colectivo. La verdadera fortaleza de un partido radica en su capacidad de anteponer el interés común sobre lo personal o circunstancial.
Como señalan los expertos en ciencia política: “Lo colectivo tiene más peso que lo individual, porque es en la unidad donde se encuentra la verdadera fuerza transformadora.”
Los Alcarrizos necesita una Sala Capitular unida, firme y comprometida con el proyecto colectivo que se ha construido. Es tiempo de actuar con responsabilidad y demostrar que la unidad es la base del progreso. La historia nos observa, y cada decisión cuenta.
