La política, como la vida misma, es dinámica y sujeta a cambios imprevistos. Los giros y las alianzas pueden transformar un escenario político en un abrir y cerrar de ojos, y el Partido Revolucionario Moderno (PRM) no es inmune a estos cambios.
Tras la conformación de la triple alianza nombrada como RESCATE RD, el mapa político ha experimentado alteraciones notables. Aunque el presidente Luis Abinader mantiene su posición sólida y distante en un primer lugar, confirmado por las encuestas más importantes, incluyendo la más famosa y reputada de todas: La Gallup, algunos candidatos del PRM podrían enfrentarse a desafíos debido a las alianzas estratégicas entre los partidos de oposición.
La dirección del PRM debe reconocer, primero, que la población distingue claramente entre liderazgos locales y nacionales, y segundo, aunque no lo admita públicamente, no menospreciar los resultados políticos que podrían tener la mencionada alianza opositora.
Dicho lo anterior, el caso que más debe preocupar al PRM, es la difícil situación en la que se encuentra este partido en la provincia más grande demográficamente hablando, la que aporta más votos, la más significativa en términos electorales, la provincia santo domingo. Allí la situación es realmente preocupante.
El actual senador, Antonio Taveras, un acaudalado empresario respaldado por sectores conservadores, se encuentra en una encrucijada electoral frente a Cristina Lizardo, quien tiene una aceptación mediocre, pero sus 14 años como senadora y el respaldo de los tres principales partidos de oposición la convierten en una amenaza real para las aspiraciones del PRM en Santo Domingo.
El principal problema del PRM es su propuesta, el senador Antonio Taveras, a quien no se le conoce un trabajo social, ni político, ni antes, ni después de lograr la curul, un representante de la oligarquía dominicana que se encuentra como “un cisne en una cañada”. La falta de identificación de la población con Taveras y viceversa plantea un problema crucial. La militancia y dirigencia del PRM en todos los municipios de la extensa provincia Santo domingo expresan su descontento, destacando la falta de coherencia entre el discurso del senador y su accionar.
El caso más palpable y que mejor describe estas incongruencias discursivas es la carta de renuncia de su asistente en la Casa de Gestión Senatorial de Santo Domingo Este, Juan Arturo Quiñones, quien dice de una manera muy simple y clara, que el compromiso del senador con la sociedad dominicana es NULO.

En nuestro recorrido a lo largo y ancho de la basta provincia Santo Domingo, hemos constatado que tanto los miembros del PRM como los votantes no se identifican con Taveras. Esta percepción es compartida por la mayoría de los diputados, quienes, en conversaciones privadas, lo comentan a baja voz y a la vez gesticulan una gran variedad de muescas en sus caras de solo escuchar el nombre del senador.
Es innegable que el senador ha desaprovechado cuatro valiosos años en los cuales pudo haberse redimido, ya que inicialmente le concedieron una candidatura, siendo un total desconocido política y socialmente hablando, En lugar de consolidar su carrera política mediante el apoyo a la gente y los sectores desfavorecidos de Santo Domingo, se ha aferrado a un discurso populista que no encuentra eco en la realidad.
La coyuntura actual, marcada por la triple alianza, exige una reconsideración urgente de la oferta electoral del PRM para la provincia Santo Domingo. De lo contrario, corren el riesgo de perder una posición política fundamental en la República Dominicana. La dirección del partido debe escuchar las voces de la base y replantear estratégicamente su enfoque para asegurar su relevancia en esta contienda política crucial.
“Lo seguro es lo tragao” y ni eso es tan seguro después de todo.
Ing. Edgar Caraballo
Miembro Fundador del PRM en los Alcarrizos
