Un profesor de secundaria murió tras ser atropellado accidentalmente por una camioneta mientras intentaba sorprender a un grupo de estudiantes que realizaban una broma frente a su casa, en un hecho ocurrido en el estado de Georgia, Estados Unidos.
La víctima fue identificada como Jason Hughes, de 40 años, quien falleció luego de ser trasladado a un hospital la noche del viernes, según informó el Departamento de Policía del Condado de Hall.
De acuerdo con las autoridades, cinco adolescentes llegaron alrededor de las 11:40 de la noche a la residencia del profesor, ubicada en la ciudad de Gainesville, a unos 88 kilómetros al noreste de Atlanta, y comenzaron a lanzar rollos de papel higiénico en los árboles del jardín como parte de una broma.
En ese momento, Hughes salió de su casa —aparentemente para sorprender a los jóvenes, ya que sabía de la broma—, pero tropezó y cayó en la calle justo cuando uno de los adolescentes se alejaba conduciendo una camioneta pickup. El vehículo lo atropelló accidentalmente.
Tras el impacto, los estudiantes se detuvieron e intentaron ayudar al profesor mientras llegaban los servicios de emergencia.
Las autoridades arrestaron al conductor de la camioneta, Jayden Ryan Wallace, de 18 años, acusado de homicidio vehicular en primer grado, un delito grave que en Georgia puede conllevar una pena de entre tres y 15 años de prisión. También enfrenta un cargo por conducción imprudente.
Otros cuatro adolescentes fueron acusados de delitos menores por allanamiento y por arrojar basura en propiedad privada.
Hughes era profesor de matemáticas y entrenador asistente en la North Hall High School, donde también colaboraba con los equipos de golf, fútbol americano y béisbol. Tras su muerte, estudiantes y profesores colocaron flores y mensajes en un altar improvisado frente a la escuela en su memoria.
A pesar de la tragedia, la familia del profesor pidió a las autoridades que retiren todos los cargos contra los jóvenes involucrados.
“Esta es una horrible tragedia y nuestra familia está decidida a evitar que ocurra otra tragedia que arruine la vida de estos estudiantes”, expresó la familia en un comunicado.
Señalaron además que Hughes conocía y apreciaba a los jóvenes y que castigarlos severamente iría en contra del espíritu con el que él siempre ayudó a sus estudiantes.
El caso ahora está en manos del fiscal del condado, quien deberá decidir cómo proceder con el proceso judicial.
