Santo Domingo, RD – La Fuerza del Pueblo (FP), partido liderado por el expresidente Leonel Fernández, atraviesa un momento de fuerte tensión interna debido a la controversia generada en su congreso elector. La decisión de limitar el derecho al voto para elegir las principales posiciones del partido únicamente a los miembros de la Dirección Central ha provocado malestar en diversos sectores internos.
La medida, anunciada recientemente por la Dirección Política, restringe la votación para los cargos de la Dirección Política, la Secretaría General y la Presidencia del partido a solo 1,500 miembros, en lugar de permitir la participación de los 87,000 dirigentes y presidentes de Direcciones de Base. Esta resolución ha sido defendida por algunos líderes del partido, como Ernesto Antonio Corporán, quien sostiene que el voto de la Dirección Central es suficientemente representativo de la militancia.
Sin embargo, la decisión ha sido duramente criticada por aspirantes a la Secretaría General como Dioni Sánchez y Franklin Rodríguez, quienes consideran que se está vulnerando el derecho de la dirigencia a elegir sus autoridades. “¿Acaso solo son buenos para buscar votos?”, cuestionó Sánchez, evidenciando el descontento de un sector que considera la medida como un retroceso en la democracia interna del partido.
Una Decisión Controvertida
El artículo 141 de los estatutos de la FP establece que el presidente, vicepresidente y secretario general deben ser elegidos mediante “el voto universal, individual y secreto de la mayoría simple de los dirigentes y presidentes de Direcciones de Base”. Sin embargo, el mismo artículo abre la puerta a la elección de estos cargos de manera “excepcional” por los miembros de la Dirección Central, lo que ha sido interpretado como un recurso utilizado por la cúpula del partido para consolidar su control interno.
Los críticos de la decisión sostienen que este cambio de método representa una contradicción con el discurso de apertura y democracia interna que ha promovido la Fuerza del Pueblo desde su fundación. El temor de muchos dirigentes es que esta decisión marque el inicio de un proceso de concentración del poder en la alta dirigencia del partido, debilitando la participación de las bases en la toma de decisiones fundamentales.
Impacto en la Unidad del Partido
Si bien Corporán ha tratado de minimizar el impacto del conflicto asegurando que “si usted pierde en 1,500, eso significa que iba a perder en los 87,000”, la reacción de los sectores críticos demuestra que el descontento va más allá de una simple competencia electoral. Para muchos, el tema de fondo es el respeto a la participación democrática dentro del partido y el riesgo de que esta decisión genere una fractura en la militancia.
A medida que avanza el proceso del congreso elector, la Fuerza del Pueblo enfrenta el reto de manejar estas tensiones sin comprometer su cohesión interna. El liderazgo de Leonel Fernández se encuentra en una encrucijada: mantener el control absoluto sobre la estructura del partido o ceder ante las presiones internas para fortalecer la participación democrática.
De no manejarse adecuadamente, este episodio podría convertirse en el primer gran desafío para la estabilidad de la FP de cara a futuros procesos electorales, y poner en entredicho la confianza de su militancia en los mecanismos internos de elección.
