Un hombre de 46 años fue rescatado en el mar de Ojotsk después de pasar 67 días a la deriva en una balsa inflable, según informaron este martes las autoridades del Lejano Oriente ruso. El dramático rescate se produjo después de que la embarcación fuera avistada el 14 de octubre por el buque «Ángel», cuya tripulación acudió en su ayuda.
El náufrago formaba parte de un grupo de tres personas, incluyendo dos hermanos y el hijo de uno de ellos, un adolescente de 15 años. El grupo partió el 9 de agosto desde una localidad en la región de Jabárovsk con destino a la isla de Sajalín, en el océano Pacífico. La embarcación estaba equipada con ropa, chalecos salvavidas, bengalas, pequeñas provisiones y 20 litros de agua.
Poco después de comenzar la travesía, se perdió contacto con los viajeros. Las operaciones de búsqueda, que se extendieron por varios días, no dieron resultados hasta el reciente hallazgo. El hombre rescatado perdió aproximadamente 50 kilos durante su tiempo en el mar y fue trasladado a un hospital en la región de Magadán, donde se encuentra en estado de grave conmoción.
La Fiscalía de Transporte rusa ha abierto una investigación para esclarecer los detalles del suceso, mientras continúa la búsqueda de los otros dos tripulantes desaparecidos.
