Por Luis E.Medina
En las pasadas Olimpiadas de Tokio 2020, hubo casos inusuales que la hicieron una parada única en la historia de los Juegos Olímpicos, por ejemplo:
-Tokio 2020 que se celebró en 2021.
-El gesto de protesta de la atleta estadounidenses Raven Saunders, ganadora de la medalla de plata de lanzamiento de peso.
– El caso de Kristsina Tsimanuskaia, la atleta Bielorusa; quien, por criticar a través de sus redes sociales al comité olímpico de su país, tuvo que quedarse en el exilio por miedo a represalias de parte del presidente dictador Lukashenko.
Pero, definitivamente, la puesta en escena de Tokio 2021 será recordada por la participación en categoría femenina de un hombre transgénero o trans, Gavin Hubbard, quien desde 2012 se llama Laurel Hubbard. Laurel compitió en la categoría femenina en levantamiento de pesas; sin lugar a dudas el hecho más notorio de la justa.
Mario Vargas Llosa, escritor de tendencia Liberal, en su ensayo “La Civilización del Espectáculo” habla de que somos la civilización de la puesta en escena, del show, de la pantalla y está definitivamente en lo cierto.
Yo creo que peligrosamente el show, la pantalla y la puesta en escena comienzan a ser más importantes que la verdad, la realidad irrefutable y la ciencia.
Creo profundamente en la libertad individual, y con ello en que cada individuo determine su preferencia sexual. Que cada individuo adulto oriente sus preferencias sexuales donde entienda.
«La libertad del individual no puede sumergirnos en esta estupidez colectiva».
La estupidez colectiva de ignorar la ciencia, la biología y dar por sentado que un hombre que se crea mujer sea una mujer, o que una mujer que se crea hombre, sea un hombre.
Todo en lo que está cimentada esta civilización está avalado por ciencia. El sexo no puede ser una excepción de complacencia.
Si usted es de preferencia sexual Gay, Lesbiana, Bisexual or Trans; entonces usted lo es, y esta sociedad tiene que respetarle su preferencia, y yo soy de quienes levantan su voz para que así sea. Incluso si Laurel Hubbard cree que es una mujer, por su libertad de expresión, está en un derecho que tenemos que garantizarle pero; la sociedad y el comité ejecutivo de los juegos Olímpicos no podía entrar en la estupidez colectiva de avalarle, ignorando ciencias biológicas, y permitirle participar como tal.
No, Laurel es un hombre. Es un hombre y seguirá siendo hombre durante toda su existencia. Es hombre transgénero, pero no una mujer. Aún quiera desafiar la ciencia, Laurel siempre poseerá diferencias cromosómicas, hormonales, neurológicas, genitales por hirsutismo, óseas-muscular, piel, glándulas sudoríparas, corazón y pulmonar, percepción sensorial, etc, etc.
Me tomo el riesgo de decir lo que creo, a sabiendas de que «Nunca como hoy el hombre fue más libre para decir lo que piensa y nunca como hoy se le condenó más por ello».
El escritor posee estudios en Derecho y Mercadeo, egresado de los Círculos de Estudios del profesor Bosch y un destacado miembro de la comunidad dominicana radicada en Londres, Inglaterra.

Excelente Publicación, muy nutrida de la realidad actual