Un supervisor de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos en República Dominicana fue arrestado como parte de una investigación federal relacionada con el presunto uso indebido de un programa de visas para informantes confidenciales, según informaciones dadas a conocer este jueves.
El detenido fue identificado como Melitón Cordero, quien habría sido apresado en el marco de una pesquisa encabezada por el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS). Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han ofrecido detalles específicos sobre los cargos ni el alcance total de la investigación.
El arresto se produjo horas después de que el Gobierno del presidente Donald Trump ordenara el cierre indefinido de la oficina de la DEA en Santo Domingo, calificando la situación como una “repugnante y deshonrada violación a la confianza pública”.
La embajadora de Estados Unidos en el país, Leah F. Campos, anunció la medida a través de un mensaje publicado en la red social X, donde advirtió que no tolerará actos de corrupción dentro de la sede diplomática. “Usar el cargo oficial para beneficio propio es una repugnante y deshonrada violación a la confianza pública. No toleraré ni siquiera una percepción de corrupción en ninguna parte de esta embajada”, expresó.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, aclaró que el cierre de la oficina responde a una investigación interna de las autoridades estadounidenses y que no está relacionado con el Gobierno dominicano.
El programa bajo revisión permite que agencias federales como la DEA y el FBI gestionen el ingreso a Estados Unidos de ciudadanos extranjeros que colaboran como informantes en investigaciones criminales, aun cuando puedan tener antecedentes que normalmente impedirían su admisión. En algunos casos, estos colaboradores pueden optar posteriormente por beneficios migratorios.
En 2019, un informe de supervisión del Departamento de Justicia de Estados Unidos advirtió sobre deficiencias en el control de este tipo de programas, señalando la pérdida de seguimiento de cientos de personas patrocinadas, lo que representaba potenciales riesgos para la seguridad pública.
República Dominicana es considerada un punto clave en las rutas del narcotráfico desde Sudamérica hacia Norteamérica y Europa, por lo que la cooperación entre autoridades dominicanas y estadounidenses ha sido constante en materia de lucha contra el crimen organizado.
En noviembre pasado, el presidente Luis Abinader informó que autorizó a las autoridades estadounidenses a operar en áreas restringidas de la Base Aérea de San Isidro y del Aeropuerto Internacional Las Américas como parte de los esfuerzos conjuntos contra el tráfico de drogas.
Las investigaciones continúan en curso y se espera que en los próximos días las autoridades estadounidenses ofrezcan mayores detalles sobre el caso y sus implicaciones.
