Washington D.C.,– El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, salió en defensa de Tesla y su CEO, Elon Musk, en medio de una serie de ataques violentos contra la compañía de vehículos eléctricos. Durante un evento en la Casa Blanca, Trump compró un Tesla en público como muestra de apoyo y calificó los recientes incidentes como “terrorismo doméstico”.
«Ya sabemos quiénes son algunos de ellos. Los vamos a atrapar», declaró Trump al referirse a los ataques a concesionarios y estaciones de carga de Tesla en varias ciudades del país. En particular, un ataque con cócteles molotov y grafitis nazis en un concesionario causó daños estimados en más de 200 mil dólares.
El mandatario también reiteró su respaldo a Musk, quien ha sido un aliado clave desde la última campaña presidencial. Musk, además de liderar Tesla y SpaceX, fue nombrado recientemente por Trump al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), con la misión de reducir el gasto público y reformar las agencias del gobierno.
Caída de ventas y tensiones políticas
El respaldo de Musk a Trump ha generado reacciones mixtas, y algunos analistas vinculan la caída de las ventas de Tesla en Europa con su cercanía al presidente estadounidense. En paralelo, protestas contra la empresa han aumentado en EE.UU., aunque grupos vinculados a la oposición han negado cualquier relación con los actos violentos.
Una cuenta en la red social Bluesky, asociada con manifestantes críticos de Tesla, publicó un comunicado en el que condenan la violencia y defienden el derecho a la protesta pacífica.
Mientras la controversia crece, Trump insistió en que el gobierno tomará medidas severas contra quienes atenten contra Tesla: “Los atraparemos. Vamos a detenerlos porque están dañando a una gran empresa estadounidense”.
El futuro de Tesla bajo presión
A pesar del apoyo de Trump, Tesla enfrenta desafíos importantes, desde la caída en la demanda en mercados clave hasta una creciente ola de ataques a su infraestructura. Musk, por su parte, no ha hecho declaraciones oficiales sobre los incidentes recientes, pero su cercanía con el presidente podría definir el rumbo de la compañía en los próximos meses.
