Desde que Steve Cohen adquirió a los Mets de Nueva York en 2020, el equipo no solo se ha convertido en uno de los más ambiciosos en el mercado de Grandes Ligas, sino que ha liderado en el gasto de nóminas en busca de éxito. En 2023 y 2024, los Mets han tenido la nómina más cara del béisbol, una tendencia que parece continuar en el futuro cercano mientras Cohen persigue su objetivo de llevar al equipo a conquistar la Serie Mundial.
Entre los contratos más llamativos de los últimos años destacan:
Francisco Lindor: 10 años por $341 millones
Max Scherzer: 3 años por $130 millones
Justin Verlander: 2 años por $86.7 millones
Edwin Díaz: 5 años por $102 millones
Kodai Senga: 5 años por $75 millones
Brandon Nimmo: 8 años por $162 millones
Juan Soto: 15 años por $765 millones
Estos movimientos reflejan la determinación de Cohen por construir una nómina que mezcle estrellas consolidadas y jóvenes talentos con el único propósito de regresar a los Mets a la «tierra prometida» en 2025.
Con la agencia libre aún abierta y espacio en el presupuesto, es posible que los Mets continúen reforzándose con nombres de peso. Sin restricciones financieras significativas y con la voluntad de gastar, la franquicia sigue marcando el camino hacia una nueva era de competencia en Grandes Ligas.
¿Será 2025 el año en que los Mets finalmente cumplan su sueño bajo la dirección de Cohen? Solo el tiempo dirá si los dólares invertidos se traducen en victorias.
