Por: Luis Merán
Santo Domingo RD. – La seguridad ciudadana es uno de los pilares más importantes de un gobierno durante su gestión. Desde que el presidente Luis Abinader se juramentó en agosto del 2020 y en medio de una Pandemia del Covid 19, se enfocó en una «Reforma Policial» qué ya había hecho dentro de las promesas de campaña y el aumento del equivalente a USD$500 dólares a los policías, que se realizaría de forma gradual, y así se ha hecho.
En el 2019 un raso de la policía nacional devengaba un salario de $10,150. 00 pesos, todos recordamos aquel famoso sueldo Cebolla, con el aumento registrado por el presidente Abinader, el mismo raso hoy día gana $29,025.00 pesos más incentivos. El sueldo y las condiciones de vida de los policías en República Dominicana ha cambiado, lo que no ha cambiado es la inseguridad y el abuso al ciudadano en cualquier rincón de este país, desde las 42 en Capotillo hasta Arroyo Hondo o Naco la delincuencia y la inseguridad va en aumento, aunque las cifras oficiales qué maneja el gobierno y que exhibe con orgullo es diferente, pero todo el que vive el día a día en nuestro país sabes que no es así.
Lo que sí ha vuelto a ponerse de moda son los famosos intercambios de disparos entre la uniformada y los supuestos antisociales. A tal punto que en los primero seis meses del año 2024 han muerto a manos de la policía al menos 35 hombres.
La mayoría de estas ejecuciones se han producido luego de que las víctimas habían sido capturadas vivas según versiones de los familiares.
La población no ha percivido la tan esperada reforma de la policía, se invirtió dinero en asesores internacionales y comisiones locales, pero todo ha quedado ahí.
La mayoría de personas contactadas dicen sentir temor cuando son abordadas por algún miembro de esta institución que esta para velar por la seguridad del ciudadano y no para crear pánico por el historial que han creado.
En el municipio de Los Alcarrizos, por citar un lugar, a diario recibimos denuncias de personas que son atemorizadas y asediadas para quitarle dinero, pero no denuncian por temor a algo peor, sin contar los peajes en los puntos de drogas y las máquinas tragamonedas.
LA AMBICIÓN MATÓ AL RATÓN. #DefrenteconLuisMerán
