BARAHONA.– La muerte de Willi David Gómez Batista, alias “Willi Piñe”, de 26 años, durante una intervención del Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) en el sector Palmarito, Barahona, generó este miércoles versiones contrapuestas entre la Policía Nacional y los familiares del fallecido.
La Policía Nacional sostiene que Gómez Batista enfrentó a tiros a los agentes que acudieron al lugar para localizarlo, mientras que su madre, Yaneiry Batista, rechaza esa versión y solicita al Ministerio Público una investigación exhaustiva para establecer las circunstancias en que ocurrió el hecho.
Según la versión de la institución policial, Gómez Batista era requerido por su presunta vinculación con varios hechos delictivos y figuraba en los registros policiales con antecedentes. El informe preliminar indica que, al percatarse de la presencia de los agentes, el joven habría intentado escapar y realizado varios disparos contra los miembros del DICRIM, quienes repelieron la supuesta agresión.
La Policía informó que Gómez Batista resultó herido y posteriormente falleció mientras recibía atenciones médicas.
Durante el operativo, según el reporte oficial, fue ocupada una pistola Smith & Wesson calibre 9 milímetros, que presuntamente habría sido utilizada contra los agentes, además de 13 gramos de distintas sustancias narcóticas, dos balanzas y dinero en efectivo.
Sin embargo, Yaneiry Batista asegura que su hijo no estaba prófugo, no tenía problemas con la Policía y que tampoco portaba un arma de fuego al momento de la intervención.
La madre afirmó que Gómez Batista se encontraba sentado junto a otras dos personas en Los Callejones de Palmarito, luego de que un supuesto amigo le pidiera que lo esperara en ese lugar, cuando llegó la patrulla policial.
Batista denunció además que su hijo habría recibido alrededor de 14 impactos de bala, varios de ellos por la espalda. Sostuvo que cuenta con elementos que, según su versión, demostrarían cómo ocurrieron los disparos y afirmó que el joven habría pedido de rodillas que no lo mataran.
“Mi hijo no tenía problemas con la Policía y me lo mataron”, expresó la mujer entre lágrimas, al recordar que recientemente su hijo había sido detenido durante una redada y posteriormente puesto en libertad.
Ante las versiones enfrentadas, la familia reclama que el Ministerio Público determine mediante una investigación independiente las circunstancias exactas en que se produjo la muerte y establezca eventuales responsabilidades, si las hubiera.
En otro aspecto del caso, las autoridades informaron que investigan a dos personas identificadas como Sebastiano y Yomar, quienes permanecen prófugas y que, según la Policía, habrían enfrentado a tiros a miembros del DICRIM la noche anterior en Villa Central.
La institución exhortó a ambos hombres a entregarse y señaló que las investigaciones continúan en coordinación con el Ministerio Público.
El cadáver de Gómez Batista fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), en Azua, para los procedimientos correspondientes. Posteriormente, sus restos fueron llevados a su residencia en Palmarito, donde comenzó el velatorio.

