Santo Domingo Oeste.– A una semana de las intensas lluvias del pasado 8 de abril que provocaron severas inundaciones en gran parte de la provincia Santo Domingo, decenas de familias continúan enfrentando las secuelas del desastre, aferradas a la esperanza de recibir asistencia del Gobierno.
En sectores como Los Alcarrizos, Hato Nuevo, Nuevo Amanecer, Manoguayabo y El Portón, las calles aún reflejan los estragos del agua. Colchones, muebles, ropa y electrodomésticos permanecen expuestos al sol, mientras los comunitarios intentan recuperar lo poco que les quedó.
Las crecidas de cañadas y del río Lebrón dejaron a su paso viviendas anegadas, ajuares destruidos y familias en condiciones vulnerables. Muchos residentes aseguran que no han recibido asistencia oficial, pese a la magnitud de los daños.
“Estamos durmiendo en el suelo, secando lo poco que nos quedó. Aquí no ha venido ninguna autoridad”, expresó Isabel Peña, residente en el sector Hato Nuevo, quien también denunció que es la segunda vez que su vivienda se inunda en los últimos años.
En medio de la adversidad, algunos afectados mantienen la fe. “Gracias a Dios estamos vivos, porque en otros lugares hubo personas que murieron”, agregó.
Ayuda limitada y largas esperas
Durante un recorrido, se constató que la asistencia gubernamental se ha concentrado principalmente en el sector Nuevo Amanecer, donde brigadas de los Comedores Económicos distribuyen raciones de alimentos.
Allí, decenas de personas hacen filas diariamente en busca de comida, mientras esperan la llegada de otras ayudas prometidas, como camas, colchones y electrodomésticos.
Cayetana Polanco, de 71 años, relató que perdió gran parte de sus pertenencias. “El agua me llegó a las rodillas. Se me dañó todo, y todavía hay lodo en la casa”, explicó, mientras secaba documentos personales al sol.
Daños estructurales y temor en las comunidades
En el sector El Portón, residentes denunciaron el colapso de una pared tras las inundaciones, lo que ha generado preocupación entre las familias.
“El agua entró a las casas mientras dormíamos, fue algo aterrador”, narró Mayra Hernández, madre de seis hijos, quien también perdió sus pertenencias.
Los comunitarios aseguran que viven con temor ante la posibilidad de nuevas lluvias y reclaman la intervención urgente de las autoridades.
Promesas del Gobierno
El Gobierno informó que ha destinado unos 280 millones de pesos para continuar la asistencia a las familias afectadas en Santo Domingo Oeste.
Según datos oficiales, las inundaciones impactaron al menos:
- 1,800 familias en Nuevo Amanecer
- 1,250 en Brisa del Lebrón
- 300 en La Islita
- 47 en La Fe
- Entre 25 y 30 familias en otros sectores
Mientras tanto, los afectados continúan esperando que las ayudas prometidas se materialicen, en medio de una lenta recuperación que depende, en gran medida, del apoyo estatal.
