Santo Domingo, RD. – En un esfuerzo por aliviar el congestionado tránsito de la avenida República de Colombia, el Gobierno dominicano ha dado inicio a un ambicioso proyecto de infraestructura valorado en 108 millones de dólares (aproximadamente 6,372 millones de pesos dominicanos). Esta iniciativa es financiada con recursos provenientes de la renegociación del contrato con Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) y busca beneficiar a 1.4 millones de habitantes del Gran Santo Domingo.
La intervención vial abarca un tramo de aproximadamente 10 kilómetros, desde la autopista Duarte (prolongación 27 de Febrero) hasta la avenida Los Próceres. Dentro de las obras planificadas, se contempla la construcción de una vía troncal expresa y un túnel de 580 metros que saldrá frente al Jardín Botánico Nacional, con el objetivo de reducir los tiempos de desplazamiento en una zona de alta densidad poblacional y con un notable crecimiento habitacional.
El proyecto es desarrollado por el Consorcio Gran Santo Domingo RD Vial, bajo la supervisión del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Según José Felipe Jerez, gerente del proyecto, los puntos más críticos que se abordarán incluyen:
Intersección de la República de Colombia con la autopista Duarte, donde se construirá un distribuidor vial para mejorar la fluidez del tránsito.
Cruce con la avenida Monumental, donde se ampliarán los carriles para facilitar los giros a la izquierda y derecha.
Tramo desde la avenida Monumental hasta el Consulado de los Estados Unidos, donde las limitaciones por edificaciones dificultan la ampliación de la vía.
Sección entre el Consulado de EE.UU. y la avenida Jacobo Majluta, donde actualmente se realizan trabajos de movimiento de tierra y la instalación de un sistema de alcantarillado.
Dentro de las soluciones previstas, sobre la avenida Jacobo Majluta se construirá un elevado, una vía expresa y un túnel de dos carriles en ambas direcciones, cuyo diseño final dependerá de las condiciones del terreno.
Además, el plan incluye la construcción de ocho retornos destinados a vehículos livianos y pesados, con el objetivo de optimizar la circulación y evitar congestionamientos en las horas pico.
Impacto y avances del proyecto
La ejecución de esta obra responde a una demanda de larga data de los residentes en la zona, quienes han manifestado que los embotellamientos en horas pico pueden prolongar trayectos de apenas cinco o seis kilómetros hasta por una hora.
«Este proyecto tendrá un gran impacto en la calidad de vida de los ciudadanos, ya que permitirá que los giros y retornos sean más fluidos, evitando los prolongados tapones en una zona de tránsito sumamente dinámica», explicó Jerez.
No obstante, uno de los principales desafíos del proyecto radica en las expropiaciones necesarias para su desarrollo, lo que podría ralentizar el proceso de expansión de la vía.
Actualmente, las tres empresas que conforman el consorcio constructor trabajan simultáneamente en diferentes frentes, incluyendo la avenida Monumental, el entorno del Consulado de EE.UU. y la fase inicial de movimientos de tierra y drenaje pluvial. Según informó Jerez, el avance físico de la obra se encuentra entre un 15 % y un 20 %.
«En este momento estamos en la fase de preparación del terreno, adquisición de materiales y contratación de proveedores clave, como fabricantes de acero y hormigoneras. Aunque muchas de estas acciones no son visibles en el terreno, forman parte del cronograma de trabajo y representan un avance significativo», destacó el gerente del proyecto.
Se espera que, una vez concluida, esta intervención contribuya significativamente a la mejora de la movilidad en el Distrito Nacional, reduciendo los tiempos de viaje y facilitando la conexión entre diferentes puntos de la ciudad.
