Leonel Fernández inicia su artículo contradiciéndose. En su reciente escrito, «PRM: estrategia para comprar elecciones» cita encuestas realizadas en el país durante el desarrollo de la pasada campaña electoral y las utiliza como argumento para intentar deslegitimar el triunfo del presidente Luis Abinader, un triunfo que él mismo reconoció pocas horas después de finalizar el proceso electoral.
Lo que Fernández omite es que estas mismas encuestas nunca lo dieron como favorito para ganar las elecciones. Siempre posicionaron al presidente Abinader como el candidato con mayor aceptación y a Fernández no solo como el candidato del certamen más rechazado, sino como el político dominicano con la mayor tasa de rechazo del país.
Un Argumento Inconsistente

Es absurdo e infantil presentar como argumento de descrédito el hecho de que el gobierno de Abinader haya sido más efectivo en la lucha contra la pobreza y haya invertido más en programas sociales. Con semejante crítica cualquiera se sentiría halagado. En un país con altos niveles de pobreza como la República Dominicana, la misión y obligación de cualquier gobierno es precisamente atender y combatir esta problemática. La reelección de un presidente es, en muchos casos, un voto de confianza y de agradecimiento por las acciones ejecutadas durante su mandato.
Fernández intenta presentar como contradicción la queja de la población respecto al alto costo de la vida y las proyecciones, que posteriormente se convirtieron en resultados electorales. Sin embargo, la realidad es que la población dominicana ha madurado bastante y ha tomado conciencia de la situación internacional, que exculpa al presidente Luis Abinader de la carestía, la inflación y más bien le reconoce los esfuerzos para mitigar el impacto que estos fenómenos económicos pueden tener en la gente.
Además, los resultados de las elecciones municipales de febrero de este año, donde el partido de gobierno PRM, arrasó en todas las provincias, ganando 122 alcaldías y 150 directores para un total de cargos en ese renglón de 271 posiciones, ya sentenciaban el resultado de las elecciones presidenciales.
El Caso del Distrito Nacional

La mejor muestra de la falta de coherencia del escrito del expresidente Fernández es el Distrito Nacional, un arco de pobreza frente al mar Caribe, donde mayoritariamente los votantes de dos de las tres circunscripciones son de clase media baja a pobres. En la circunscripción uno, donde están los ricos del país que no votan, también hay mucha marginalidad. En estas condiciones, su hijo Omar Fernández salió electo senador, superando todos esfuerzos del PRM y los beneficios sociales que describe Leonel en su artículo. Esto demuestra que cuando la gente quiere un candidato, no importa cuánto el gobierno pueda invertir en planes sociales.
Lectura Real de las Encuestas
La verdadera lectura de las encuestas muestra un rechazo total y absoluto a la oferta opositora. A pesar del alto costo de la vida, la población valoró positivamente la gestión del presidente Abinader, traduciendo su aprobación en votos y rechazando las propuestas en términos de ideas y de candidaturas de la oposición.
Perdió la mentira, la tergiversación y las comparaciones de precios absurdos. Perdió la manipulación de la crisis internacional como estrategia de campaña.
Conclusión: Estrategia de Deslegitimación
El intento de deslegitimación del reelecto gobierno de Luis Abinader por parte de Leonel Fernández oculta dos grandes verdades. Primero, Fernández busca presentarse ante sus votantes como una víctima, sin reconocer los aspectos negativos que las mismas encuestas reflejaron sobre su frustrada candidatura presidencial, incluyendo su alta tasa de rechazo, su vinculación con la corrupción, y su desgaste como tres veces presidente. Segundo, utiliza esta distracción para posicionarse nuevamente como candidato a la presidencia de la república, una muestra total y absoluta de obstinación y terquedad.
IEM. Edgar Caraballo
