Aumento de la demanda, los precios bajos y la confianza de la gente, junto a la burocracia impuesta por las leyes, son las razones de los desabastecimientos momentáneos en las Farmacias del Pueblo, afirma Adolfo Pérez, director de Promese/CAL
Santo Domingo.– Ante las denuncias recientes sobre escasez de medicamentos en las Farmacias del Pueblo, el director del Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (Promese/CAL), Adolfo Pérez, ofreció declaraciones en el programa radial El Gobierno de la Mañana, donde explicó las verdaderas causas detrás de estos desabastecimientos temporales.
Pérez afirmó que el fenómeno no se debe a mala gestión ni negligencia, sino a una combinación de factores estructurales y positivos que, paradójicamente, ponen a prueba la capacidad operativa del sistema. “Estamos enfrentando lo que los norteamericanos llaman un happy problem”, expresó. “El crecimiento acelerado en la demanda de medicamentos, producto de la confianza de la gente y nuestros precios inalterables durante cinco años, ha superado nuestras proyecciones y capacidad presupuestaria”.
El director de Promese/CAL indicó que el organismo ha vendido más de 1,000 millones de pesos anuales en medicamentos a través de la red de Farmacias del Pueblo durante los últimos tres años. Sin embargo, la demanda actual apunta a superar los 2,000 millones de pesos por año, duplicando la capacidad financiada por el presupuesto asignado.
“Las Farmacias del Pueblo no son una empresa privada que reinvierte automáticamente lo que vende; somos un programa social del gobierno. El dinero recaudado por ventas se deposita en la Cuenta Única del Tesoro y no puede ser reutilizado directamente. Esto significa que operamos con un presupuesto fijo, y no podemos entregar más de lo que tenemos autorizado en ese marco”, explicó.
A esta presión se suma otro elemento clave: la rigidez legal que impone procesos burocráticos lentos, incluso para situaciones de alta demanda. “Tenemos las manos atadas por un marco legal que, aunque garantiza transparencia, también limita nuestra capacidad de reacción inmediata ante aumentos imprevistos en el consumo”, enfatizó Pérez.
En ese sentido, el funcionario anunció que Promese/CAL ya adjudicó una nueva licitación pública nacional por 2,700 millones de pesos, cuyos productos comenzarán a recibirse en la primera semana de julio. Esta adquisición permitirá un incremento considerable en los niveles de abastecimiento en los próximos meses.
“Este esfuerzo no solo garantizará una mejor cobertura en los hospitales públicos, sino también en las Farmacias del Pueblo a nivel nacional. Estamos trabajando junto al gobierno central para asegurar mayores recursos en el presupuesto de 2026, de forma que podamos responder a una demanda que sigue creciendo”, agregó.
Pérez también defendió la calidad de los medicamentos distribuidos, afirmando que hoy en día la población los busca y los valora. “Hace cinco años, cuando llegamos a Promese/CAL, muchos medicamentos se vencían porque la gente no confiaba en ellos. Hoy ocurre lo contrario: la gente los busca activamente porque sabe que son efectivos, seguros y mucho más baratos que en el mercado privado”, puntualizó.
Para concluir, reiteró su compromiso con la transparencia, la eficiencia y la mejora continua del sistema. “Somos conscientes de las necesidades de la gente y estamos actuando en consecuencia. La buena noticia es que, a partir de julio, se comenzará a sentir una mejora sustancial en la disponibilidad de medicamentos, y seguimos gestionando más recursos para ampliar nuestra capacidad”.
Edgar Caraballo
Ingeniero Electromecánico
