Ciudad de Panamá.— El Gobierno de China deploró la demolición de un monumento que conmemoraba más de 150 años de presencia china en Panamá, ubicado a pocos metros de la entrada del Canal, frente al puente de las Américas, una zona considerada estratégica por su valor histórico y geopolítico.
A través de un comunicado publicado en la red social X, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China calificó la acción como una “demolición forzosa” ejecutada por las autoridades locales panameñas, al tiempo que aseguró que el monumento representaba un testimonio de la “tradicional amistad” entre ambos países.
El hecho ha generado debate en Panamá. Para Euclides Tapia, catedrático de Relaciones Internacionales de la Universidad de Panamá, aunque la forma en que se realizó la demolición es criticable, la ubicación del monumento era problemática, debido a la sensibilidad del área cercana al Canal.
Tapia recordó que una situación similar se produjo en 2018, cuando China planteó la construcción de su embajada en las inmediaciones del Canal, iniciativa que finalmente fue descartada por el Gobierno panameño de entonces, encabezado por Juan Carlos Varela (2014-2019).
“No se podía permitir una instalación china en las riberas del Canal, porque daba la impresión a quienes transitaban que el Canal había sido construido por China. Ese argumento se impuso y obligó a desistir de esos planes”, explicó el académico.
Amenazas al Tratado de Neutralidad
China sostiene que el monumento simbolizaba el aporte histórico de la comunidad chino-panameña, que representa alrededor de 300.000 personas en un país de 4,5 millones de habitantes. No obstante, Tapia considera que la polémica y la reacción de Pekín evidencian un aumento de las tensiones geopolíticas en torno al Canal de Panamá, poniendo en riesgo el Tratado de Neutralidad vigente desde 1979.
El catedrático señaló que dicho tratado ha enfrentado amenazas recientes, particularmente por declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha cuestionado el control panameño del Canal con el argumento de una supuesta influencia china.
“Eso es una falsedad total. Incluso se ha amenazado con el uso de la fuerza, lo que constituye una violación clara del Tratado de Neutralidad”, afirmó.
En abril, el Gobierno panameño alcanzó un acuerdo con la administración Trump para el despliegue de tropas estadounidenses en áreas cercanas al Canal, aunque ha reiterado su rechazo a la instalación de bases militares permanentes. Para Tapia, este acuerdo también contraviene el tratado.
“El artículo 5 establece claramente que solo Panamá manejará el Canal y mantendrá fuerzas e instalaciones militares en su territorio”, subrayó.
A este escenario se suma la intención de la empresa estadounidense BlackRock de adquirir puertos ubicados en las inmediaciones del Canal, actualmente en manos de una compañía con sede en Hong Kong. La operación se encuentra estancada por la oposición de Pekín, que busca conformar un conglomerado empresarial alternativo, según reportes de The Wall Street Journal.
La demolición del monumento se convierte así en un nuevo episodio dentro de la creciente competencia geopolítica por la influencia y el control estratégico del Canal de Panamá, una vía clave para el comercio marítimo mundial.

