Los Alcarrizos, RD – Transitar cada mañana por este municipio se ha convertido en un verdadero viacrucis para miles de ciudadanos que deben desplazarse hacia sus trabajos, centros de estudio y hogares. La intersección conocida como el puente blanco, pese a contar con un semáforo, se ha transformado en símbolo del desorden vial: choferes de carros públicos, guaguas y hasta conductores privados lo ignoran, ocupando la vía en contravía y generando interminables taponamientos.
Falta de control y abuso de choferes
El comportamiento temerario de los llamados “salvajes del volante” refleja la carencia de autoridad municipal y policial en materia de tránsito. El resultado: un caos diario que afecta a la clase trabajadora y estudiantes de la zona, quienes pierden horas atrapados en congestionamientos.
A esta problemática se suma la aglomeración en horas nocturnas frente a negocios como el COOL Market, próximo al ayuntamiento, donde decenas de vehículos estacionados para consumo o compras bloquean el paso y provocan otro cuello de botella. La situación se repite en diferentes puntos críticos de la calle Duarte, donde almacenes permiten que camiones descarguen en plena vía, obstruyendo el tránsito.
Una promesa pendiente
Aunque la alcaldía construye un destacamento para la DIGESETT, la presencia de agentes sigue siendo solo una promesa. Mientras tanto, los ciudadanos reclaman medidas inmediatas como el despliegue de policías municipales, control de estacionamientos indebidos y regulación efectiva de las rutas de transporte público.
Llamado urgente a las autoridades
La población hace un llamado directo al alcalde Junior Santos y al general Eduardo Escalante Alcántara, director regional de la Policía Nacional en Santo Domingo Oeste, para que intervengan de forma conjunta y definitiva.
“No pedimos privilegios, pedimos orden. Los Alcarrizos no puede seguir siendo tierra de nadie en materia de tránsito. Merecemos un municipio donde llegar a tiempo a trabajar o estudiar no sea un sacrificio diario”, expresan comunitarios.
La situación requiere soluciones concretas y urgentes para devolver la movilidad y la seguridad a un municipio que ya no soporta más el desorden vial.
