Santo Domingo — El merengue está de luto. La República Dominicana ha perdido una de sus voces más emblemáticas con la trágica muerte de Rubby Pérez, quien falleció mientras hacía lo que más amaba: cantar. La madrugada del martes, durante una presentación en la discoteca Jet Set, el techo del lugar colapsó, sepultando entre los escombros a decenas de personas, entre ellas, al artista.
La noticia fue confirmada por las autoridades en la mañana de este miércoles, tras horas de angustiosa búsqueda. Su cuerpo fue hallado sin vida, aún aferrado al micrófono que tantas veces llevó alegría a su pueblo.
Rubby Pérez, conocido como «La voz más alta del merengue», deja un legado imborrable en la música dominicana. Con su potencia vocal, carisma y pasión en el escenario, conquistó generaciones y puso a bailar al mundo entero con éxitos inolvidables. Su partida eleva a 98 el número de víctimas fatales tras el desastre, según informes preliminares.
Familiares del artista han pedido respeto en este momento de dolor y anunciaron que próximamente se informarán los detalles de las honras fúnebres.
Hoy, el merengue llora, y con él, todo un país que lo vio brillar. Rubby no se ha ido: su voz retumbará por siempre en el corazón del pueblo dominicano.

