Baní, RD. – En el corazón de Santa Rosa, una de las barriadas más vulnerables del sureste de Baní, se alistan los preparativos para la inauguración de un polémico negocio denominado “Drink Sinaloa”, cuya apertura está programada para este sábado 6 de septiembre y se extenderá hasta el amanecer del domingo.
El establecimiento, ubicado en la calle Jenobeba número 72, ha generado gran inquietud en la comunidad, no solo por el nombre que evoca a uno de los carteles criminales más sanguinarios del mundo, sino también porque en sus paredes exhibe imágenes de reconocidos capos del narcotráfico, lo que muchos consideran una abierta apología al delito.
Riesgo de normalización del crimen
La decoración del local proyecta a los narcotraficantes como figuras admirables, enviando un mensaje peligroso a jóvenes de sectores con limitadas oportunidades: que el camino del crimen es una vía legítima hacia el poder, el dinero y el respeto.
Líderes comunitarios temen que la apertura del “Drink Sinaloa” fomente un entorno propicio para el microtráfico y la violencia, convirtiéndose en un punto de inseguridad en el barrio.
Autoridades bajo la mirada pública
La situación plantea un desafío directo a las instituciones del Estado.
- El Ministerio Público está llamado a investigar a los propietarios por apología del delito.
- La Alcaldía de Baní debe revisar los permisos de operación y evaluar la revocación de la licencia por atentar contra la moral y la seguridad ciudadana.
- La DNCD y la Policía Nacional podrían establecer vigilancia permanente para evitar que el local funcione como centro de operaciones ilícitas.
La sociedad civil, a través de la denuncia pública y la organización comunitaria, también juega un papel clave para impedir que la narcocultura se normalice en la ciudad.
Un patrón con antecedentes
Expertos recuerdan que fenómenos similares han tenido efectos devastadores en otros países:
- En México, bares y capillas han glorificado a capos como Joaquín “El Chapo” Guzmán, convirtiéndose en mecanismos de reclutamiento para cárteles.
- En Colombia, la figura de Pablo Escobar fue exaltada en barrios de Medellín y hoy persisten “narco-tours” que autoridades combaten por el daño a la memoria de las víctimas.
En República Dominicana, aunque el fenómeno ha estado presente en la música urbana, la instalación de un local como “Drink Sinaloa” marca un nuevo nivel de descaro que preocupa a toda la sociedad.
Un evento con alto impacto
El afiche promocional confirma que la inauguración contará con la participación de Químico Ultramega, conocido exponente urbano de trap y dembow, cuya presencia legitima el evento ante un público joven. Con entrada a bajo costo (300 pesos), se espera una alta asistencia, lo que podría consolidar al negocio como un punto de referencia en la vida nocturna de Baní.
Para muchos, esta apertura representa un desafío directo a la autoridad y una amenaza a la seguridad ciudadana. Permitir que opere sin consecuencias sería un precedente grave para todo el país.

