Santo Domingo, – Elizabeth Silverio, quien había sido acusada de ejercer de manera ilegal la medicina y otras profesiones relacionadas con el tratamiento de menores con condiciones especiales, ha sido sentenciada a 7 años de prisión. La condena se dictó luego de que las autoridades judiciales determinaran su culpabilidad en la realización de actividades sin la debida titulación ni autorización.
Además de la sentencia de privación de libertad, el tribunal ordenó el pago de las costas penales y una indemnización de dos millones de pesos para cada uno de los querellantes, quienes acusaron a Silverio de haber puesto en riesgo la salud y bienestar de sus hijos. La cantidad exacta de querellantes aún no ha sido confirmada, pero las autoridades anticipan un número significativo, debido al alcance de las actividades ilegales realizadas por Silverio.
Antecedentes del caso
El caso salió a la luz a mediados de 2023, cuando una serie de denuncias expusieron que Silverio dirigía un centro para niños con condiciones especiales, como autismo, sin poseer las credenciales adecuadas para ello. Tras una exhaustiva investigación, se descubrió que carecía de la formación académica necesaria para ejercer las disciplinas relacionadas con la neurociencia y terapias especializadas que ofrecía.
Las denuncias apuntaban a que varios padres confiaron en las supuestas credenciales de Silverio, lo que llevó a que sus hijos recibieran tratamientos inadecuados que podrían haber comprometido su bienestar y desarrollo.
Sentencia y Reacciones
El fallo ha sido recibido con alivio por parte de los padres afectados, quienes habían expresado su frustración y angustia ante las prácticas de Silverio. «Esto es un paso hacia la justicia para nuestros hijos», declaró uno de los querellantes, cuya identidad ha sido reservada por motivos legales.
El caso ha generado una oleada de reacciones en la sociedad dominicana, abriendo un debate sobre la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión de profesionales en áreas sensibles como la medicina y la salud mental.
La defensa de Silverio, por su parte, anunció que apelará la decisión, argumentando que su cliente no tenía intención de causar daño y que los tratamientos ofrecidos eran con el objetivo de ayudar a los menores.
“Estamos frente a un tema de poder y es importante que la gente lo comprenda y lo sepa. Esto apenas está comenzando. De rodillas ante Dios y de pie ante los hombres”, dijo Elizabeth Silverio tras ser condenada.
Noticia en desarrollo

