Aunque en el último año no se hayan registrado nuevos récords absolutos de temperatura a nivel mundial, los datos científicos confirman que la tendencia al calentamiento global no solo continúa, sino que se acelera. Los últimos 11 años han sido los más cálidos jamás registrados desde que existen mediciones, una señal inequívoca del impacto creciente del cambio climático.
Por primera vez en la historia, la temperatura media global ha superado durante tres años consecutivos el umbral de +1,5 °C respecto a los niveles preindustriales, un límite considerado crítico por el Acuerdo de París para evitar los efectos más severos del calentamiento global.
La Antártida, la región más afectada
El calentamiento no ha sido uniforme en todo el planeta. En las regiones tropicales, las anomalías térmicas fueron menos intensas que en 2023 y 2024, debido a la ausencia de fenómenos climáticos extremos como El Niño o La Niña, o a la presencia de una La Niña débil en 2025, explicó Samantha Burgess, responsable estratégica de clima del programa europeo Copernicus.
En contraste, la Antártida vivió el año más cálido jamás registrado, una situación alarmante que tuvo consecuencias directas sobre el hielo polar. En febrero pasado, la extensión del hielo marino en ambos polos cayó a su nivel más bajo desde que comenzaron las observaciones satelitales a finales de los años 70.
Actividad humana, principal causa
De acuerdo con Copernicus, este calentamiento extremo se debe principalmente a la actividad humana, especialmente a las emisiones de gases de efecto invernadero. Si no se toman medidas urgentes para reducirlas, el límite oficial y considerado sostenible de +1,5 °C podría superarse de forma permanente antes de que termine la década, aproximadamente 10 años antes de lo previsto inicialmente.
“La urgencia de la acción climática nunca ha sido tan importante”, advirtió Mauro Facchini, jefe de la unidad Copernicus, durante una rueda de prensa, subrayando la necesidad inmediata de políticas más firmes y compromisos globales para frenar el calentamiento del planeta.
La comunidad científica coincide en que los próximos años serán decisivos para evitar impactos irreversibles sobre los ecosistemas, el nivel del mar y la seguridad climática mundial.

