La Caleta, Santo Domingo Este. — Un insólito y alarmante hecho ha sacudido a la Policía Nacional este domingo en horas de la madrugada, cuando dos de sus miembros activos fueron arrestados tras ser sorprendidos cometiendo un asalto a mano armada en perjuicio de otro agente de la misma institución.
Según el informe preliminar, el incidente ocurrió alrededor de las 2:40 a. m. en la calle 22 del sector Los Unidos, municipio de Boca Chica. La víctima, el raso Ramón Claudio Saúl Alfredo, de 28 años, asignado a la 25ª Compañía de Higüey, relató que fue interceptado junto a su hermano Elvis Ramón Claudio, de 34, y Verónica María de los Santos López, de 26, por tres individuos armados que se identificaron falsamente como agentes del DICRIM.
Los atacantes esposaron a las víctimas, las secuestraron momentáneamente y despojaron al raso Claudio de su arma de reglamento, una pistola SIG SAUER P250, calibre 9 mm. La rápida alerta a las unidades del área permitió que, minutos después, fuera identificado el vehículo utilizado en el asalto: un Honda Civic azul con placa A945381, la cual resultó estar asignada legalmente a un Toyota Corolla SE, año 2017, propiedad de una ciudadana identificada como Yolanda Raquel Ramírez Gutiérrez.
El automóvil fue interceptado por unidades policiales y en su interior se encontraban los sargentos Marcial Alcibíades Feliz Martínez, de 24 años, y Jonathan Isabel Rodríguez, de 27, ambos miembros activos de la Policía Nacional.
Durante el registro del vehículo se encontraron varias evidencias incriminatorias:
- Dos chalecos antibalas y dos gorras con el logo del DICRIM.
- Dos pasamontañas negros.
- Una pistola Carandai calibre 9 mm con 16 cápsulas.
- Una pistola Glock 19 con 25 cápsulas.
- Un fusil R15 sin numeración visible, con tres cargadores y 102 cápsulas calibre .22.
- Tres teléfonos iPhone.
- Una guerrera del uniforme policial digital.
- Una mochila con 14 “tairras” negras.
- Dos placas vehiculares, una de ellas falsa.
Los detenidos fueron trasladados bajo custodia al destacamento de Boca Chica por el segundo teniente De la Cruz Salas Eleuterio, supervisor zonal de La Caleta.
Las autoridades han iniciado una profunda investigación para determinar el alcance de este hecho, que compromete seriamente la credibilidad institucional, y anunciaron que se aplicarán sanciones disciplinarias y judiciales ejemplares.
Este caso reaviva la preocupación ciudadana sobre el uso indebido de los recursos policiales por parte de elementos corruptos dentro de la propia institución. La Policía Nacional reiteró su compromiso con la transparencia y el saneamiento interno para preservar la confianza de la población.

