Santo Domingo, RD. – Durante años, distintos centros penitenciarios de la República Dominicana han sido señalados por las autoridades como lugares desde donde privados de libertad continúan dirigiendo estructuras criminales que operan fuera de las prisiones.
El caso más reciente está relacionado con el asalto a la joyería Popi Oro, ubicada en el sector Cristo Rey, en el Distrito Nacional, hecho ocurrido la semana pasada. De acuerdo con el Ministerio Público, el robo fue planificado y dirigido desde la cárcel de La Victoria por el interno Juan Alexander Gálvez Marte, conocido como “Alex Bronx”, señalado como líder de la banda Los Bronx.
Las autoridades sostienen que algunos reclusos mantienen la capacidad de coordinar delitos como asesinatos, secuestros, asaltos, estafas y robos mediante el uso de teléfonos celulares dentro de los centros penitenciarios.
Entre los casos que, según las investigaciones, habrían sido planificados desde prisión figura el atentado contra el expelotero de Grandes Ligas David Ortiz, ocurrido en 2019 y que generó gran repercusión a nivel nacional e internacional.
Las indagatorias también vinculan a José Eduardo Ciprián, quien supuestamente financió la operación de sicariato desde la cárcel del 15 de Azua, junto a Alberto Miguel Rodríguez Mota, señalado como la persona que contactó a los sicarios.
De igual manera, el interno Jesús Pascual Cabrera Ruiz, condenado por narcotráfico, habría dirigido desde prisión una red de sicariato que, según las autoridades, ordenó mediante llamadas telefónicas las muertes de César Sánchez Ortiz, Juan Francisco Piña Mateo, José Bienvenido Marte Mercedes y Fredy Mario Manzanillo.
Asimismo, a Cabrera Ruiz se le atribuye haber ordenado la muerte de un miembro de la Dirección Nacional de Control de Drogas y la tentativa de homicidio contra el presunto narcotraficante Winston Rizik.
Otros hechos que las investigaciones señalan como presuntamente planificados desde cárceles incluyen el asesinato del periodista Blas Olivo, el secuestro y posterior asesinato de Víctor Augusto Féliz Matos, el atentado contra el abogado y comunicador Jordi Veras, así como un intento de asalto a la cárcel de Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo.
Ante esta situación, expertos y autoridades han insistido en la necesidad de reforzar los controles tecnológicos y de seguridad en los recintos penitenciarios para impedir la comunicación ilegal de los internos y evitar que continúen dirigiendo actividades criminales desde prisión.

