Una Trayectoria de Honestidad y Profesionalismo al Servicio de la República Dominicana
La Cámara de Cuentas, órgano esencial para la supervisión del uso de los recursos públicos en la República Dominicana, ha atravesado una etapa crítica marcada por la pérdida de credibilidad y deficiencias en su función fiscalizadora. No obstante, el reciente proceso de selección de sus nuevos integrantes —transparente, riguroso y transmitido en vivo para el escrutinio ciudadano— representa un punto de inflexión positivo. De este proceso emergió la elección de la doctora Emma Polanco Melo, una figura con una sólida trayectoria académica y gerencial.
Seleccionada entre cientos de aspirantes, Polanco destaca por su integridad, preparación y firmeza institucional, cualidades que revitalizan la esperanza en una Cámara de Cuentas más eficiente y confiable. Sin embargo, su designación ha sido cuestionada por un comunicador de alto alcance, quien alegó una supuesta «falta de calidad moral» para ocupar la presidencia del órgano, basándose en una auditoría aún pendiente de su gestión como rectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Este señalamiento omite el carácter administrativo y rutinario de dicho proceso, tergiversando su propósito y naturaleza.
Una Auditoría No es una Condena
Es fundamental contextualizar la auditoría en cuestión. En la UASD, es práctica habitual —casi protocolar— que tanto las autoridades entrantes como salientes soliciten auditorías a la Cámara de Cuentas. El objetivo es establecer una línea base clara sobre el estado institucional recibido o entregado. Este procedimiento no implica sospechas de corrupción ni irregularidades, sino que responde a un compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.
En el caso de la Dra. Emma Polanco, quien dirigió la UASD entre 2018 y 2022, la auditoría en curso no responde a señalamientos ni denuncias, sino al protocolo institucional descrito. Tener una auditoría pendiente no invalida ni compromete la capacidad moral o profesional de una persona para asumir funciones públicas, especialmente cuando no existe ninguna acusación formal en su contra. Por el contrario, dada su trayectoria, es razonable anticipar que los resultados reafirmarán su probidad y compromiso institucional.
Una Trayectoria que Avala
Emma Polanco no es una improvisada. Fue la primera mujer en alcanzar la rectoría de la UASD, liderando una gestión reconocida por la transparencia, la eficiencia y la modernización. Bajo su mando, se implementaron controles financieros que sanearon las finanzas universitarias, reduciendo una deuda superior a 1,125 millones de pesos y optimizando el uso de los recursos públicos. Entre sus logros destacan:
- Modernización administrativa: Implementación de entrega de títulos el mismo día de la graduación y mejoras en el comedor universitario.
- Estabilidad institucional: Pacificación de gremios históricamente conflictivos y erradicación de actos de violencia dentro del campus, un logro sin precedentes.
- Gestión financiera rigurosa: Auditorías internas que garantizaron el uso responsable de los fondos.
Su formación técnica refuerza su idoneidad. Es contadora pública egresada de la UASD, con postgrados en contabilidad impositiva y de costos, y doctora en Economía Aplicada por la Universidad del País Vasco. Con más de 25 años como catedrática y experiencia en el sector privado, su perfil combina experiencia, academia y ética. En 2023, el Senado de la República reconoció su liderazgo y compromiso con la educación, un testimonio institucional de su impacto.
Presunción de Inocencia y Principios Constitucionales
Ante los señalamientos basados en una auditoría inconclusa, se impone recordar los principios fundamentales del Estado de Derecho. El artículo 69 de la Constitución Dominicana garantiza la presunción de inocencia y el derecho al debido proceso. Nadie debe ser juzgado ni descalificado por procesos abiertos mientras no exista una sentencia firme que establezca responsabilidades.
En ese sentido, utilizar una auditoría administrativa pendiente para cuestionar la idoneidad de Polanco carece de sustento legal y ético. Más aún, al asumir la presidencia de la Cámara de Cuentas, anunció su disposición de contratar una firma independiente para auditar su propia gestión en la UASD, lo que constituye un gesto de transparencia que muy pocos funcionarios han asumido voluntariamente.
Un Liderazgo a la Altura del Reto
La Cámara de Cuentas necesita reconstruir su credibilidad con acciones concretas y liderazgos comprometidos. Emma Polanco encarna esa oportunidad. Su designación representa no solo un avance institucional, sino también un símbolo del papel transformador de la mujer dominicana en espacios de alta responsabilidad pública.
La auditoría en curso no debe ser utilizada como arma política ni como barrera artificial. Es, en esencia, un proceso técnico en desarrollo, que no empaña una trayectoria de servicio caracterizada por la integridad. Juzgar su gestión debe basarse en evidencias, no en especulaciones mediáticas ni prejuicios infundados.
Con su historial, Emma Polanco tiene méritos de sobra para liderar la transformación que necesita la Cámara de Cuentas. Como sociedad, debemos permitir que trabaje, y evaluar su gestión con justicia, objetividad y respeto a los principios democráticos.

