El alto costo de la vida y de los combustibles pasa factura a los republicanos en las elecciones de medio término en Estados Unidos

Donald Trump junto a una boquilla de gasolina y un carrito con alimentos en la portada de 849 Noticias.

El malestar por los precios y la presión sobre los presupuestos familiares pesaron en una jornada que devuelve a los demócratas el control del Congreso y reduce el margen de maniobra de Donald Trump.

ESTADOS UNIDOS.— El alto costo de la vida y el encarecimiento de los combustibles estuvieron entre los principales factores del castigo electoral recibido por el Partido Republicano en las elecciones de medio término del martes 3 de noviembre. Los demócratas conquistaron el control del Senado y de la Cámara de Representantes, según las proyecciones de los medios estadounidenses, en una jornada marcada por el descontento con la gestión del presidente Donald Trump.

La presión económica apareció con fuerza en las encuestas realizadas durante la votación. De acuerdo con resultados preliminares de NBC News, reseñados por Business Insider, el 89 % de los electores consideró el costo de la vida un factor crucial o importante al escoger candidato. El 59 % expresó mucha preocupación por la gasolina y el 88 % manifestó algún grado de preocupación por los alimentos.

El precio de llenar el tanque ilustra esa carga. Al celebrarse las elecciones, el galón de gasolina promediaba US$4.14, según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA) recogidos por ABC News. Esto suponía US$1.16 más, un aumento del 38 %, desde el inicio de la guerra con Irán en febrero.

Aunque la gasolina había bajado 12 centavos durante la última semana, seguía por encima de los niveles de un año antes. En Michigan, el incremento interanual superaba el 50 %. La reducción reciente, por tanto, no había eliminado el encarecimiento acumulado que enfrentaban los conductores.

El propio Trump reconoció el peso político de los combustibles. En una conversación telefónica con Fox News, citada por Business Insider, sostuvo que los ciudadanos probablemente no estaban dispuestos a asumir el aumento de la gasolina como consecuencia del conflicto con Irán. El mandatario defendió su decisión de ir a la guerra y aceptó el resultado electoral.

La economía compartió protagonismo con otras preocupaciones. La guerra, las denuncias de corrupción y el deseo de mayores contrapesos al Ejecutivo también figuraron en la evaluación de los votantes. El resultado se produjo, además, después de una campaña demócrata centrada en la asequibilidad y las críticas a las políticas del Gobierno.

La consecuencia inmediata será un cambio en la relación entre la Casa Blanca y el Capitolio. Cuando el nuevo Congreso asuma en enero de 2027, Trump enfrentará mayorías opositoras con capacidad para investigar a su administración y exigir negociaciones legislativas. El Senado demócrata también podrá frenar sus nominaciones: el malestar expresado en las urnas se traducirá en nuevos límites institucionales durante los dos últimos años de su mandato.

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