El desbordamiento de clientes y motocicletas de delivery provoca caos vehicular en la calle Duarte, entrada de Savica. Exigen al Ayuntamiento intervenir y aplicar la Ley 176-07.
LOS ALCARRIZOS.— La sucursal de Little Caesars, ubicada en la calle Duarte, próximo a la estación de combustible Total, en la entrada de Savica, se ha convertido en un foco de congestionamiento vehicular y desorden que afecta la tranquilidad y la movilidad de los residentes del municipio de Los Alcarrizos.


El establecimiento, instalado en un local aparentemente insuficiente para la demanda que recibe, genera una concentración de clientes, motocicletas de delivery y vehículos que desborda sus instalaciones, especialmente durante los fines de semana.
Las aceras son utilizadas como áreas improvisadas de espera, mientras peatones y conductores deben enfrentar las dificultades como las largas filas de vehículos entaponadas tanto para salir como para entrar y riesgos que provoca esta situación en una de las principales vías de entrada y salida del municipio.
Mientras Little Caesars obtiene beneficios de su creciente actividad comercial, son los ciudadanos quienes terminan pagando las consecuencias de una operación que no dispone del espacio necesario para manejar su demanda sin afectar la vía pública.
La Ley 176-07, en su artículo 19, establece las competencias de los ayuntamientos en materia de ordenamiento del tránsito, uso del espacio público y disciplina urbanística. Asimismo, la Ley 63-17 regula la circulación y la seguridad vial.
En consecuencia, corresponde al Ayuntamiento de Los Alcarrizos, a través de sus organismos competentes, inspeccionar el establecimiento, verificar sus permisos de uso de suelo, evaluar sus condiciones de estacionamiento y determinar si existen violaciones a las normativas municipales.
Los regidores deben exigir una intervención inmediata. Si se comprueban irregularidades, el Ayuntamiento tiene facultades para ordenar su corrección y aplicar las sanciones legalmente procedentes, incluida la suspensión de operaciones cuando corresponda y se cumpla el debido proceso.
El desarrollo comercial no puede producirse a costa de la seguridad y la tranquilidad de los munícipes. Si Little Caesars necesita mayor espacio para atender su demanda, corresponde a la empresa resolver esa necesidad, no trasladar sus consecuencias a las calles y aceras de Los Alcarrizos.
La pregunta es sencilla: ¿hasta cuándo tendrán los ciudadanos que soportar este caos sin que las autoridades municipales adopten medidas concretas?

