PANAMÁ.– Un terremoto de magnitud 7.2 fue reportado este viernes 9 de octubre por el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, con epicentro a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, en la provincia de Los Santos, al sur del país.
De acuerdo con el organismo, el movimiento telúrico ocurrió a las 12:56:05 de la tarde, hora local, y tuvo una profundidad de apenas cuatro kilómetros, según los parámetros revisados por los especialistas.
Inicialmente, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) había reportado una magnitud preliminar de 8.0 y una profundidad de 33 kilómetros. Sin embargo, las mediciones fueron posteriormente objeto de revisión, un procedimiento habitual mediante el cual las instituciones sismológicas ajustan los datos a medida que analizan los registros disponibles.
La localización del epicentro sitúa el fenómeno en las proximidades de la península de Azuero, una zona ubicada en el sur del territorio panameño.
Advierten sobre posible tsunami
Tras el terremoto, una evaluación preliminar advirtió sobre la posibilidad de que se produjeran olas peligrosas de tsunami durante las tres horas posteriores al evento en zonas costeras de Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México.
La advertencia elevó la atención sobre el potencial impacto del movimiento sísmico en distintos puntos de Centroamérica y Sudamérica, así como en otras zonas del litoral del Pacífico.
América Latina registra otros fuertes terremotos
El sismo reportado en Panamá se produce en un año marcado por importantes movimientos telúricos en distintos países de la región.
El pasado 10 de agosto, Colombia registró un terremoto de magnitud 7.4 en el departamento del Chocó, con epicentro en San José del Palmar y una profundidad aproximada de 103 kilómetros. El evento fue percibido en 16 departamentos y provocó afectaciones en varias localidades.
Según un informe de la Organización Panamericana de la Salud, hasta el 17 de agosto se habían contabilizado 325 réplicas de ese movimiento, algunas con magnitudes de hasta 4.8.
Por su parte, Perú fue sacudido el 20 de agosto por un terremoto de magnitud 6.7, localizado a unos 35 kilómetros al este-noreste de Tambo, a una profundidad aproximada de 99 kilómetros, según el USGS.
Chile también ha experimentado movimientos de consideración. El 25 de mayo se registró un sismo de magnitud 6.9 cerca de Calama, mientras que el 31 de mayo ocurrió otro de magnitud 6.0 al noroeste de Valparaíso.
Más recientemente, el 7 de octubre se reportaron movimientos de magnitud 4.7 cerca de Ollagüe, en Chile, y de magnitud 4.3 en las proximidades de Palora, en Ecuador.
La sucesión de estos eventos mantiene la atención sobre la actividad sísmica regional. No obstante, la ocurrencia de varios terremotos en un mismo período no significa, por sí sola, que exista una relación directa entre ellos.

