Este jueves 1 de mayo no es un día cualquiera. Es el Día Internacional del Trabajador, una fecha que no se celebra por lujo ni protocolo, sino porque detrás de cada construcción, de cada servicio, de comida servida, hay manos trabajadoras que hacen posible que el mundo funcione.
Hoy es el día de honrar a esos hombres y mujeres que, muchas veces en silencio, se levantan temprano, aguantan estrés, largas filas de tapones , en un país donde el trafico es un caos, y todavía llegan a sus casas con una sonrisa para su familia. No importa si visten uniforme o ropa de oficina todos cargan sobre sus hombros la dignidad de ganarse la vida con el sudor de su frente.
Debemos recordar el origen de esta fecha: fue una lucha que nació en la ciudad de Chicago, los obreros de la fábrica McCormick, durante varios días de abril y mayo de 1886 cuando en esa época, la jornada del trabajador estadounidense podía extenderse hasta 18 horas. Los trabajadores pelearon por algo tan básico como una jornada laboral digna. Muchos fueron reprimidos, otros encarcelados, y algunos hasta dieron su vida. Todo para que hoy hayan derechos que a veces damos por sentado.
Todavía falta camino por recorrer. Todavía hay trabajadores explotados, sueldos de miserias y condiciones laborales que dejan mucho que desear. Por eso, este 1 de mayo no es solo para celebrar: es también para reflexionar y exigir que el trabajo siga siendo sinónimo de respeto, de oportunidad y de crecimiento.
Hoy, levantemos la voz en honor al trabajador anónimo que barre nuestras calles, a los maestros que educan a nuestros hijos, al médico que vela por nuestra salud, al agricultor, al técnico que mantiene encendido nuestro mundo moderno. Cada uno de ellos construye país, cada uno de ellos merece ser reconocido.
Porque al final del día, sin trabajo no hay progreso, pero sin respeto al trabajador, no hay futuro.
Quiero hacer una mención especial al Dr. José Madera, amigo y gran ser humano, trabajador incansable , quien con su pasión y compromiso inspiró este escrito. Gracias por recordarnos siempre el valor de quienes día a día mueven el mundo.
¡Feliz Día del Trabajador a todos los que, con esfuerzo y corazón, hacen que la vida siga adelante!
Lenin Bolivar Montero Solano
Psicólogo Industrial y Escolar

